Quedarse atrapado en un baño público no es algo tan extraño. Con tanto ajetreo de personas entrando y saliendo, los pestillos o los mecanismos para mantener la puerta cerrada por fuera cuando alguien está dentro suelen acabar fallando y puede pasar que después de hacer uso del WC o del lavabo su ocupante se vea incapaz de salir, a veces agravado por un excesivo consumo de alcohol o de otras sustancias.