Mañana se cumple un mes desde que los cielos de Irán se iluminaran con el fuego de una ofensiva que prometía ser "quirúrgica" y "fulminante"; sin embargo, lo que la Casa Blanca bautizó como "Operación Furia Épica" ha derivado en un escenario de incertidumbre estratégica y presión económica global. En este contexto de estancamiento, la administración de Donald Trump se prepara para un movimiento que podría cambiar definitivamente la naturaleza del conflicto: el envío de 10.000 soldados adicionales a la región, incluyendo tropas terrestres y vehículos blindados.