Un trabajo de cinco científicos publicado por la revista Cold Regions Science and Technology en su número de marzo, ha llegado a la conclusión de que en los Pirineos se registran avalanchas cada vez más pequeñas, pero a la vez también más frecuentes. Han estudiado 57 episodios de aludes registrados entre 1910 y 2014 en el valle de Canfranc y han comprobado que la variabilidad del clima (definida por la Oscilación del Atlántico Norte (NAO)) condiciona las precipitaciones y temperaturas, y con ello la probabilidad de avalanchas.