La Korrika sigue envuelta en la polémica por la exhibición durante la carrera de carteles y simbología en favor de presos de ETA y la lectura del manifiesto final por jóvenes vinculados a EH Bildu, así como por el veto de AEK, organizadora del evento, al sindicato CC.OO. por su recurso judicial contra los requisitos de euskera en un proceso selectivo de una institución vasca. A pesar del éxito indiscutible por la masiva participación en la carrera a favor del euskera, las reacciones contra el uso de esas imágenes no cesan y hoy se han sumado las asociaciones de víctimas Fernando Buesa y Covite, mientras que el Gobierno Vasco ha hecho público que se reunirá con la organización para evaluar el uso de la simbología etarra por parte de participantes durante el evento.