El análisis de los huesos demostró que eran varones, que superaban los 1,70 metros de altura (uno medía más de 1,80), que sufrían artrosis, dolencia frecuente entre quienes estaban sometidos a actividad forzosa, además de sarro o periodontitis
El análisis de los huesos demostró que eran varones, que superaban los 1,70 metros de altura (uno medía más de 1,80), que sufrían artrosis, dolencia frecuente entre quienes estaban sometidos a actividad forzosa, además de sarro o periodontitis