Cada vez más personas utilizan la inteligencia artificial (IA), especialmente los chatbots, sobre todo para obtener información, resolver dudas o recibir consejos en su vida cotidiana, ya sean, por poner unos ejemplos, sobre el tiempo que va a hacer mañana, el horario de un partido de fútbol, un restaurante bueno en una ciudad o cuál es el mejor remedio para una dolencia. Pero con el uso generalizado de la IA están surgiendo preocupaciones sobre la adulación que ejerce esta nueva tecnología hacia sus usuarios. Y ahora un estudio lo confirma: cuando se trata de asuntos personales, la inteligencia artificial puede decirte lo que quieres oír pero quizás no lo que necesitas escuchar.