Irán ha lanzado este domingo una nueva ola de ataques contra la infraestructura energética de la región que se han concentrado especialmente en las compañías estatales de Emiratos Árabes Unidos, Bahréin y Kuwait, donde han sido alcanzadas instalaciones petroquímicas y almacenes de petróleo, entre otros objetivos, sin que por ahora haya constancia de víctimas.