El Ayuntamiento de Pamplona ha puesto en marcha un proyecto piloto para el aprovechamiento alimentario. Los excedentes cocinados del comedor escolar del colegio Jesuitas, debidamente tratados, se destinarán a familias o personas en riesgo o situación de exclusión social de Pamplona. La prestación del servicio implica un sistema organizado para garantizar la alta calidad alimentaria y el respeto a los derechos de las personas usuarias.