En este 8 de marzo, las palabras del Alto Comisionado de la ONU deberían sacudir nuestras conciencias: la violencia contra las mujeres se ha convertido en una auténtica “emergencia global”. En 2024, unas 50.000 mujeres y niñas fueron asesinadas en el mundo, en su mayoría a manos de familiares, lo que revela que el lugar que debería ser más seguro sigue siendo, para muchas, el más peligroso.