La muerte de un bebé durante el embarazo o, incluso, en los primeros días de vida puede suponer una de las experiencias más difíciles a las que una familia —en especial, las madres que sufren todavía más en primera persona estas pérdidas—. Con el objetivo de dar respuesta a esta realidad, cuya tasa de mortalidad perinatal en Navarra fue de 4,38 por cada mil nacidos, la mortalidad neonatal fue de 1,51 por mil y la mortalidad fetal tardía (fallecimiento que se presente a partir de la semana 23 de gestación) se situó en 2,87 por mil nacidos, el Servicio Navarro de Salud-Osasunbidea ha elaborado una guía con recomendaciones prácticas para acompañar y afrontar el duelo perinatal. En esta guía, impulsada por 29 expertos, se pone el acento en la humanización de la atención y en la necesidad de visibilizar estas pérdidas.