La imagen más querida de la Semana Santa pamplonesa no solo sale en procesión: arrastra una historia centenaria, un fuerte vínculo con San Lorenzo y una devoción muy arraigada en la ciudad.
La imagen más querida de la Semana Santa pamplonesa no solo sale en procesión: arrastra una historia centenaria, un fuerte vínculo con San Lorenzo y una devoción muy arraigada en la ciudad.