Las obras del paseo de Sarasate dejan al descubierto un “vertedero” de un taller de alfarería, a donde iban a parar las piezas rotas en el horneado
Las obras del paseo de Sarasate dejan al descubierto un “vertedero” de un taller de alfarería, a donde iban a parar las piezas rotas en el horneado