Como consecuencia de estos actos, una perra ingirió uno de los cebos. Tras ser trasladada a un centro veterinario, las pruebas radiográficas confirmaron la presencia de cuatro clavos en su tracto digestivo
Como consecuencia de estos actos, una perra ingirió uno de los cebos. Tras ser trasladada a un centro veterinario, las pruebas radiográficas confirmaron la presencia de cuatro clavos en su tracto digestivo