Más de 6.000 jóvenes convertirán el Navarra Arena en un búnker de 'hard techno' para desfogar la frustración por la vivienda y la precariedad laboral a 160 pulsaciones por minuto.
Más de 6.000 jóvenes convertirán el Navarra Arena en un búnker de 'hard techno' para desfogar la frustración por la vivienda y la precariedad laboral a 160 pulsaciones por minuto.